El trazado ferroviario Bilbao - La Robla (León),
recuperado y reabierto al tráfico el pasado 19 de mayo de 2003, va
atravesando diversos valles que comprenden la parte sur de la cordillera
Cantábrica, es un recorrido de vía estrecha de paisajes rurales y
salvajes.
La Robla, como se conoce a este trazado entre Bilbao y León, fue durante
el siglo XX, el "Viejo Hullero", un recorrido entre las cuencas mineras de
León y Palencia hasta el puerto de Bilbao para satisfacer la demanda de
este mineral de la potente industria siderurgica vasca.
Su servicio de
viajeros fue modesto, pero dada la escasez de comunicaciones de la época
fue eficiente. En 1991 cesó el servicio de viajeros y en 1994 se clausuró
la sección central de la línea, entre Guardo y Arija.
El territorio por donde transcurre nuestro viejo
tren reúne todas las características culturales y medioambientales que
persiguen los amantes del turismo activo