 |
|

HISTORIA DEL TRAZADO
El Hullero, o ferrocarril de La Robla (como
se llamó en un principio, por su lugar de destino), nació a finales del
pasado siglo para llevar hasta Altos Hornos de Vizcaya el carbón de las
cuencas leonesa y palentina. Su característica más llamativa es su longitud,
340 km., lo que le hace ser el más largo de Europa de su tipo.
Atraviesa las comunidades Castilla - León (León, Palencia y Burgos), Cantabria
y País Vasco. Servía a las cuencas hulleras de Orbó, Barruelo, San Cebrián,
Guardo, Valderrueda y Sabero, Matallana y otras de menor importancia.
38 km. pasan por la comarca Campoo-Los Valles, atravesando los municipios
de Valdeolea, Valdeprado
del Río y Las Rozas de Valdearroyo.
En un principio (1890-1894) se instalaron 284,29 km. de vía entre La Robla
y Valmaseda, inaugurados en su totalidad el 11 de Agosto de 1894. Posteriormente
se efectuarían trabajos en el ramal de prolongación a Luchana desde Valmaseda,
que se abrió al servicio público el 12 de Diciembre de 1902. Se trata
de 28,533 km. Con esta obra se concluye la inicial línea general del Ferrocarril,
que se complementaría con la construcción de acceso al muelle del Caragua
y la Cerámica en Luchana y con apertura el 15 de Enero de 1911, del empalme
de Irauregui para acceder a la línea de Santander-Bilbao y facilitar los
accesos a la capital vizcaína.
Son importantes también en la historia de la línea la apertura al servicio
público de los 28,190 km. del ferrocarril León-Matallana. Este tramo integrado
de hecho en la red de obra desde el principio y que pasaría a formar parte
del ferrocarril el 1 de Junio de 1946.
La mayor variante que el ferrocarril sufrió
en toda su historia fue la motivada por el
embalse
del Ebro en la divisoria de las provincias de Santander y Burgos.
Esta variante se realizó en dos tramos, el primero que separa el puente
del Ebro y Arija, con poco más de 11 Km. y el segundo significo la supresión
de la mayor recta del ferrocarril (6.113 m.), entre Arija y la estación
de Cabañas. Se puso en servicio en 1949.
La línea paso a manos del organismo FEVE el 6 de Marzo 1972. El 26 de
Diciembre del 1991 se produjo la suspensión temporal del transporte de
viajeros de León a Bilbao, que en realidad, fue definitivo, excepto en
el tramo entre Matallana y Cistierna que se reabrió el Primer trimestre
de 1993.
El trazado corresponde a un ferrocarril de diseño antiguo, con frecuentes
tramos con curvas cerradas y características de vía que no permiten alcanzar
velocidades elevadas. En total salvo error u omisión, hay 882 curvas.
Esto, unido al elevado número de paradas, hacen que la duración del viaje
entre León y Bilbao se aproxime a las nueve horas. Las unidades que efectúan
el recorrido tienen una capacidad de 55 plazas sentadas y no disponen
de ningún tipo de servicio complementario. Todo ello supone un bajo nivel
de calidad.
Actualmente FEVE mantiene el tráfico de mercancías entre La Robla y Guardo.
Desde esta última localidad hasta Arija, el servicio está suspendido en
espera de la demanda. De Arija a Bilbao continua el transporte de mercancías.
|
|