El embalse del Ebro, situado en las estribaciones
meridionales de la cordillera cantábrica, con una superficie de 7.700
hectáreas en embalse lleno, ofrece en su perímetro numerosos
entrantes y salientes con escasa profundidad y orillas de suave pendiente,
y reuniendo
condiciones favorables para la permanencia de la avifauna acuática durante
todo el año.
Se
sitúa entre las provincias de Burgos y Cantabria; al Norte de Burgos y
al Sur de Cantabria, y tiene una altitud media de 835 metros.
El embalse puede retener hasta 540 millones de metros cúbicos en
su máximo nivel.
Los arroyos que desembocan en el embalse son muy abundantes, sin embargo
el caudal de ellos es escaso, siendo El Ebro el río que más caudal de
agua vierte al embalse.
La superficie que abarca es de 500 Km2. Su longitud máxima es de
20 Km. y su anchura, máxima, es de 4 Km.
Son 6.200 hectáreas de terreno las que se encuentran bajo las aguas.
Si bordeamos el pantano debemos tener en cuenta que su perímetro es de
90 Km. La vuelta completa por carretera son 62 Km.
El embalse constituye un ejemplo de la riqueza ornítica que una
zona húmeda artificial puede llegar a alcanzar y supone una zona muy buena
para la invernada de aves acuáticas migratorias del Norte.
Pueden visualizarse no menos de cincuenta especies diferentes de
aves acuáticas a lo largo de un ciclo anual, por lo que la concentración
de aves, algunos años, llega a alcanzar cifras ciertamente importantes.
La
delimitación del Refugio Nacional del Embalse del Ebro, comprende
los terrenos de los términos municipales de Campoo
de Yuso, Enmedio y Las
Rozas de Valdearroyo, siendo los límites los siguientes:
- Norte: Carretera comarcal de Reinosa
a Corconte.
- Este: Límite con la Provincia de Burgos.
- Oeste: Carretera de Requejo
a Bolmir.
- Sur: Carretera de Bolmir a Arija.